Tapear: convivir, combeber.(3)
Pues como ya se está volviendo un clásico, continuamos con el devenir de la taberna, del bar, de la tasca, embajadores de trinchera de la gastronomía sevillana.
Y retomamos el vademecum tabernil con uno recientemente revisitado. No es otro que el Porta Gayola, donde fuimos a dar no hace mucho después de cerciorarnos de que su vecino, La Flor de Toranzo, había hechado el cierre. Pues bien, es sorprendente como un sitio de no mucha tradición en Sevilla (llevará 3 o 4 años abierto), situado donde está, nos puede llegar a sorprender por diferentes motivos, todos ellos gratamente. En el apartado de vinos, por ejemplo, podemos encontrar un Martínez Lacuesta (servido caliente, eso sí), un Flor de Pingus o un Vega Sicilia. Error el de la temperatura incomprensible, ya que tienen cava en el local y disponen de etiquetas de prestigio. Todo se solventó con una cubitera. Pero no teníamos que haber llegado a ésto.
De comer, unas muy agradables popietas de salmón y finas hierbas, muy agradecidas; un arroz, en barro, como debe ser, con almejas de buen padrón y, lo mejor, unos garbanzos con carabineros, tiernos y de sabor excelentes....
Estuvimos sentados en la terracita de fuera, muy agradable y protegida del sol por la estrechez de la calle y los naranjos. Dentro el ambiente es íntimo y algo apretado. Los baños están en la planta de arriba y solo podemos acceder a ellos desde una escalera de caracol.
Si estais por las inmediaciones no lo penseis mucho, y dareis con un valor seguro y fiable.

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