Tapear: convivir, combeber.(2)
Seguimos con nuestras rutas de cocina en miniatura, vulgo tapas.
Otro acudidero imprescindible en Sevilla es Barbiana; una embajada (y que buena por cierto) de Sanlúcar de Barrameda en la ciudad. Su especialidad, como no podía ser de otra manera, es el pescado, el marisco y la concha. Frien bien y la manzanilla es en rama. Toma tomate!. Nota: en Sevilla, desde Trajano hasta hoy, al pescao se le llama pescao, y no pescaíto, moda importada de la capital del reino. "dame un cartuchito de pescao", y nunca "dame un cartucho de pescaíto". Como decía el gran Antonio Garmendia, "vamos a ir aprendiendo ya, hombre".
Casa Román, en la plaza de los Venerables, abierto desde que el mundo es mundo. El jamón es de primera. Es una casa antigua con todo el sabor. Recientemente restaurado.
Las Teresas, a escasos 100 metros del anterior, esta esquina es un compendio de la taberna sevillana. Probad la tortillita de camarones y el jamón. En las paredes cuelgan fotografias del famoseo que por aquí ha pasado y pasa. Pequeña terraza en el exterior.
Casa Diego, en Sánchez Arjona. Triana pura. Mínúsculo sitio, pero si te gustan los caracoles, es un templo. Además tienen un marisco de primera. Este descubrimiento se lo debo al otrora compañero de pululaciones taberniles Juan Luis Álvarez, Marqués de Zambrana. Va por tí, maestro. (Hay que ver lo que fué este muchacho y lo echao a perder que está...).
La tienda de Eva, junto al Arco del Postigo. Sitio de reciente descubrimiento. Y recomendable. Es una abacería con cierto aire sofisticado en sus tapas. Probad el Idiazabal con balsámico. O el foie de oca francés. Destaca también en su vinoteca, con referencias poco corrientes. Teneis hasta champagne. Muy agradable.
Continuará...
2 comentarios
pedro -
Laura -
Besos